martes, 10 de febrero de 2009

Capítulo Tercero: Sofocando mi alma….

Me embriague de su aroma en este día soleado, cargue con mis emociones hasta el último suspiro. Indigne mi conciencia para este momento, humille mis sentidos para no rechazarla, sus pechos aun agitantes me incitan a jugar de nuevo. Pero creo que mi mente no procesa la situación, creo que ya es tarde para darle la vuelta a la añoranza. La vi., interiormente la hice mía tras el publicar de llanto, me hice el dueño de su alma…pero fui infeliz con aquello.

Ya no hay dudas en mi mente, en donde todo lo veo tan claro, acabar con ella seria una adicción aun más digerible en donde solamente seria yo el dueño de sus últimos suspiros; el espectador expectante tras el crujir de su blanco cuello. Olvidando todo el deseo que ella en mí provocó , ahora seria yo el que la hiciera sufrir de una forma que no se enterara jamás.


Me sumerjo en ese mar de lágrimas sangrientas, en esos ríos calidos de gritos asfixiantes. O tu hermosa boca húmeda, y tus ojos que derraman la más hermosa armonía en cada movimiento insano…

Dejas de mover tu cuerpo, lo cual me provoca un extraño ímpetu, una conexión de sentidos que va más aya de lo imaginable. Tu olor aun se queda en mis manos manchadas con el mayor de mis fetiches…

el mayor de mis traumas….

El mayor de mis anhelos…..

Te dejare vivir en otras emociones, ya no sufrirás el palco de la anestesia y te fundirás en esa calor exorbitante de sombras nauseabundas…

Este es mi regalo……gracias por acabar en ti…

1 comentario:

Anónimo dijo...

impetu...